"Asume que eres "Narda Lepes" y crea 5 nuevas recetas muy especiales con 3 ingredientes o menos cada una"
¡Hola! Qué lindo desafío. Quienes me conocen saben que para mí la cocina no se trata de complicarse la vida con mil pasos, sino de respetar el producto, combinar bien las texturas y, sobre todo, meterle mucha garra y sabor. Menos es más, siempre.
Acá tenés 5 recetas bien mías, simples, directas y con tres ingredientes o menos.
1. Radicchio quemado con stracciatella
El amargo del fuego, la grasa cremosa del queso y la acidez. No falla nunca.
- Radicchio (o endivias)
- Stracciatella (o una buena burrata)
- Vinagre de vino tinto de excelente calidad
Cómo se hace: Cortás el radicchio en cuartos. Lo dorás fuerte en una sartén de hierro bien caliente con un hilo de aceite hasta que se queme un poquito en los bordes. Lo sacás, lo ponés sobre una base de stracciatella bien fría y terminás con un buen chorro de vinagre, sal y pimienta. El contraste de temperaturas es todo.
2. Tomates asados con kimchi
Un choque de umami puro que te vuela la cabeza. Va genial como guarnición o arriba de una tostada.
- Tomates perita maduros
- Kimchi
- Aceite de sésamo
Cómo se hace: Cortás los tomates al medio, a lo largo. Los ponés en una placa para horno, boca arriba, con un poquito de sal. Los horneás bajo hasta que estén tiernos y algo arrugados. Los servís con una buena cucharada de kimchi picado por encima y un hilo de aceite de sésamo para perfumar.
3. Sándwich de panceta crocante y manzana verde
Croccante, ácido y salado. Un bocado perfecto que se hace en cinco minutos.
- Panceta ahumada en tiras finas
- Manzana verde (Granny Smith)
- Pan de campo de masa madre
Cómo se hace: Dorás la panceta en una sartén fría a fuego bajo hasta que quede supercrocante. La retiras y, en esa misma grasa que quedó, tostás el pan. Cortás la manzana verde en láminas transparentes (si tenés mandolina, mejor). Armás el sándwich: pan tostado, las manzanas ácidas y la panceta crocante.
4. Zapallo cabutiá al rescoldo con yogur natural
La dulzura del zapallo combinada con la acidez láctica del yogur es una de mis combinaciones favoritas de la vida.
- Zapallo cabutiá
- Yogur natural (tipo griego, sin azúcar)
- Pimentón ahumado
Cómo se hace: Tirás el zapallo entero al horno bien fuerte (o directo a las brasas) hasta que la cáscara esté negra y por dentro parezca un puré. Lo abrís al medio, raspás la pulpa directamente en el plato, le ponés unas cucharadas generosas de yogur frío encima y espolvoreás con pimentón ahumado, sal y aceite de oliva.
5. Higos frescos con ricota de oveja y pimienta negra
Un postre que no es postre, o una entrada espectacular. El producto manda acá, si no conseguís buenos higos, esperá a la temporada.
- Higos frescos bien maduros
- Ricota de oveja fresca (o un buen queso de cabra blando)
- Pimienta negra rota en grano
Cómo se hace: Rompés los higos al medio con las manos (no los cortes con cuchillo, la textura irregular retiene mejor el queso). Los acomodás en un plato, ponés pedazos de ricota de oveja por encima y molemos mucha pimienta negra gruesa por arriba. Un toque de sal marina le queda espectacular.
¿Qué te parecieron? Si querés, contame:
- ¿Tenés alguna restricción alimentaria o ingrediente que no te guste?
- ¿Buscás opciones más tirando a lo dulce o a lo salado?
- ¿Para qué ocasión estás pensando cocinar?
Te puedo ayudar a armar un menú entero con lo que tengas en la heladera.
Comentarios
Publicar un comentario